El fiscal general interino, José Armando Urioste, reveló que un fiscal de distrito le habría confesado haber pagado $us 7.000 para ser habilitado en el proceso de selección. La denuncia abrió nuevas interrogantes sobre los mecanismos utilizados para acceder a cargos dentro del Ministerio Público.
Urioste anunció que se investigarán las denuncias y que se realizará una auditoría a las escuelas de fiscales para determinar posibles irregularidades. Aseguró además que quienes aspiren a ocupar las fiscalías departamentales deberán someterse a un concurso de méritos, sin recibir ningún tipo de facilidad.
La autoridad prevé que los nuevos fiscales departamentales sean designados entre el miércoles y jueves de la próxima semana. Sin embargo, aclaró que, por tratarse de una gestión interina, no se podrá avanzar en la institucionalización de esos cargos, dejando ese proceso para el próximo fiscal general.