La FIFA aclaró el alcance de la propuesta de Gianni Infantino para vender el 20% de los derechos comerciales de sus torneos a inversores privados. Ante el rechazo de la UEFA, la Concacaf y la AFC, el organismo descartó que el proyecto implique ceder el control institucional del deporte.
Sobre la polémica por la iniciativa FIFA Forward Enterprise, la entidad señaló: “Lamentamos la información errónea publicada en los medios de comunicación que interrumpió el proceso de consulta previsto”.
A su vez, defendió el derecho a voto de todos los países asociados y enfatizó que “ninguna entidad puede pretender representar a las 211 federaciones mundiales”.
Frente a las acusaciones de privatización, el organismo remarcó: “Nadie está vendiendo al fútbol. Esto no es algo que la FIFA jamás consideraría”. Asimismo, explicó que el objetivo radica en optimizar los ingresos para redistribuirlos entre sus miembros.
La institución precisó que la propuesta sigue en etapa de evaluación. De no obtener el respaldo mayoritario de las federaciones, el proyecto no se ejecutará y las operaciones comerciales continuarán sin modificaciones.