Bolivia inició una nueva etapa tecnológica con la implementación de la Televisión Digital Terrestre (TDT) y el cierre de la señal analógica en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
El cambio no significa que los usuarios deban comprar un televisor nuevo. Los equipos antiguos pueden continuar funcionando mediante un decodificador TDT compatible con la norma ISDB-T, cuyo precio oscila entre 120 y 300 bolivianos.
La nueva tecnología permitirá mejorar la calidad de imagen, sonido y estabilidad de la señal, además de reducir interferencias. Los hogares que cuenten con televisores compatibles solo deberán realizar una búsqueda automática de canales digitales.
La transición continuará por etapas en el país. Una segunda fase está prevista para 2028 y una tercera etapa llegará en 2030 para completar el cambio tecnológico a nivel nacional.