El presidente Rodrigo Paz oficializó en Tarija un ambicioso acuerdo estratégico con las administraciones de Argentina y Paraguay. La medida busca reorientar los excedentes nacionales de electricidad para dinamizar las regiones fronterizas y responder de forma eficiente a los requerimientos externos del Cono Sur.
La iniciativa del Ejecutivo pretende transformar la infraestructura de generación eléctrica disponible en un motor fundamental para la productividad industrial del Chaco, una zona que históricamente ha reclamado mayor estabilidad en el suministro para atraer nuevas inversiones y consolidar polos de desarrollo económico local.
"Hagamos acuerdos con Argentina y Paraguay para generar una redistribución de energía porque el Chaco necesita energía para la industria", afirmó el presidente al detallar los acercamientos diplomáticos con las administraciones vecinas.
Las mesas técnicas bilaterales y trilaterales ya se encuentran trabajando en el diseño de los protocolos logísticos necesarios para garantizar que la interconexión opere sin fricciones operativas.
"Nos hemos sentado con los presidentes vecinos para impulsar este proyecto de integración que ayudará de forma directa en el desarrollo económico de Bolivia", aseveró el mandatario al referirse a las gestiones diplomáticas en curso con el Cono Sur.
Con este paso, el Estado boliviano busca posicionarse de manera firme como un articulador clave en el mercado energético regional, ampliando sus horizontes comerciales más allá del consumo interno y proyectando una integración fronteriza sin precedentes en materia de servicios básicos e industriales.