Dos sismos leves sacudieron el lunes La Paz y Cochabamba, encendiendo las alarmas de la ciudadanía que de inmediato asoció los movimientos con el fuerte terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia. Sin embargo, el Observatorio San Calixto aclaró de manera categórica que ambos fenómenos no guardan ninguna relación y descartó que el evento internacional haya tenido algún impacto en territorio nacional debido a la distancia de más de 500 kilómetros.
De acuerdo con Walter Arce, analista de Operaciones de la institución, los temblores locales registraron magnitudes de entre 3 y 3,8. El movimiento en La Paz se percibió principalmente en los edificios altos del centro paceño, mientras que en Cochabamba también se reportó actividad sísmica de baja intensidad, sin que ninguno guarde conexión con lo ocurrido en el norte sudamericano.
El experto explicó que la razón por la cual estos sismos no causaron mayores estragos radica en la profundidad de sus hipocentros. Mientras que el sismo colombiano ocurrió a menor profundidad, los eventos en Bolivia responden a una actividad geológica a cientos de kilómetros bajo tierra que amortigua la energía.
"En Colombia estamos hablando de, aproximadamente, 90, 110 kilómetros de profundidad, y en el caso de Bolivia tenemos profundidades un poco mayores, estamos hablando de 150, 200, 300 kilómetros de profundidad", afirmó el experto.
Desde una perspectiva histórica, el Observatorio recordó que Potosí concentra más de la mitad de la actividad sísmica del país, seguido por Cochabamba, La Paz, Santa Cruz y, en menor medida, Tarija.