Los principales hospitales y clínicas de La Paz se declararon el jueves en estado de alerta máxima por el desabastecimiento crítico de oxígeno medicinal provocado por los cercos viales en el departamento.
El conflicto político, que ya cumple tres semanas, mantiene bloqueadas las rutas rurales por parte de sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Aunque el mandatario apuesta al desgaste de la protesta a través del diálogo, la resistencia de los manifestantes, que se relevan cada 48 horas, ya asfixia al sistema sanitario.
Alerta máxima en el Hospital del Niño
Pese al ingreso de cuatro camiones de emergencia, las reservas de oxígeno están al límite y la situación es insostenible.
“Si no se soluciona, vamos a vivir una crisis mayor”, alertó el director del nosocomio, Alfredo Mendoza, tras precisar que los hospitales paceños solo tienen insumos para un máximo de siete días.
El panorama en el área infantil es crítico por la temporada invernal, en la que la demanda se incrementó por el colapso de las terapias intensivas y el aumento estacional de infecciones respiratorias agudas.
“Tenemos en el Hospital del Niño actualmente internados 150 pacientes, de los cuales 50 están recibiendo oxígeno en forma permanente”, detalló Mendoza.
Plantas al límite
Para los grandes complejos médicos de la sede de Gobierno, la ayuda terrestre ya no es suficiente debido a la enorme dimensión de sus instalaciones y al alto flujo de pacientes que registran.
Centros de alta complejidad como el Hospital de la Mujer y el Hospital de Clínicas dependen actualmente al 100% de sus propias plantas generadoras y almacenes internos, porque el cargamento de un camión convencional resulta insuficiente para cubrir su demanda diaria. De mantenerse el asedio a las carreteras, el colapso de estos generadores propios será inevitable.