En medio de una jornada marcada por la tensión y el anuncio de un posible paro de 48 horas en Santa Cruz, el vocero gubernamental se pronunció respecto al conflicto con el magisterio urbano. Durante su intervención, la autoridad subrayó que el Ejecutivo mantiene las "puertas abiertas al diálogo" y que la convocatoria para este sábado en Cochabamba es la prueba clara de una voluntad de resolución pacífica.
El portavoz enfatizó que, si bien el Gobierno reconoce la importancia de las demandas del sector educativo, cualquier incremento salarial o asignación de nuevos ítems debe ser analizado bajo criterios de responsabilidad financiera. “No podemos comprometer recursos que pongan en riesgo la estabilidad económica del país; las propuestas deben ser realistas y técnicamente viables”, señaló la autoridad en respuesta al rechazo de los maestros al bono de Bs 2.500 propuesto inicialmente.
Respecto a la exigencia de 4.000 nuevos ítems para el departamento de Santa Cruz, el vocero indicó que el Ministerio de Educación ya está realizando un levantamiento de datos para identificar las necesidades más urgentes. No obstante, lamentó que se utilicen medidas de presión como los paros de actividades, los cuales —aseguró— "perjudican directamente el derecho constitucional a la educación de miles de niños y jóvenes cruceños".
Finalmente, el Gobierno hizo un llamado a la dirigencia de los maestros, encabezada en el sector de conflictos por Jimmy Dara, para acudir a la mesa de negociación de este sábado sin posiciones intransigentes. El vocero concluyó advirtiendo que la confrontación y el anuncio de paros escalonados no son el camino adecuado para construir soluciones, e instó a los docentes a priorizar el bienestar de los estudiantes por encima de los intereses sectoriales.