La crisis por los bloqueos en Bolivia escaló este martes tras la muerte de dos personas que no lograron recibir atención médica oportuna debido al cierre de carreteras y restricciones de circulación en distintos puntos del país. Ante este escenario, el Gobierno, a través de la Oficina de la Presidencia, exigió el levantamiento inmediato de las medidas de presión y advirtió que la situación ya tiene consecuencias humanas “inaceptables”.
En un comunicado oficial, la administración del presidente expresó su pesar por las víctimas fatales registradas durante la jornada del 13 de mayo y denunció que los bloqueos también dejaron personas heridas, pacientes críticos sin atención y ambulancias impedidas de transitar.
“La pérdida de vidas humanas por falta de acceso a atención médica enluta al país y no puede justificarse bajo ninguna circunstancia”, señala el pronunciamiento, que además manifiesta preocupación por menores afectados y emergencias médicas paralizadas en diferentes regiones.
El Ejecutivo condenó cualquier acción que obstaculice el paso de ambulancias, personal sanitario y pacientes, remarcando que “nada puede estar por encima de la vida y la seguridad de la población”. En ese marco, pidió el cese inmediato de los bloqueos y reafirmó su compromiso con el libre tránsito y la atención médica de todos los bolivianos.
Las protestas son impulsadas por la , junto a organizaciones campesinas de La Paz y las bartolinas, que exigen la renuncia del mandatario. Desde hace más de una semana, distintos puntos de bloqueo mantienen aislada a La Paz del resto del país, generando preocupación por el desabastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos.
A la tensión social se suma el avance hacia la sede de Gobierno de una movilización vinculada al evismo, que busca unirse a las demandas de la COB y aumentar la presión política contra el Gobierno nacional.