La vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Nancy Gutiérrez, confirmó que su colega Oscar Hassenteufel presentó una carta de renuncia a la vicepresidencia del órgano electoral. Esta declaración contradice la versión dada por el vocal Gustavo Ávila, quien aseguró que la Sala Plena no recibió tal documento y que Hassenteufel solo solicitó una baja médica de tres días.
“Sí hubo la carta”, insistió Gutiérrez, señalando que todos los vocales conocían el contenido de la nota antes de la conferencia de prensa brindada por Ávila. Aseguró haberla recibido personalmente y cuestionó que se intente ocultar su existencia. “Como periodista, el día que mienta, habré echado tierra sobre mí misma”, dijo.
La vocal también expresó su desacuerdo con la situación actual del TSE, donde no hay una presidencia formalmente elegida y Hassenteufel ejerce ese rol de manera interina como vicepresidente. Para Gutiérrez, esta figura no garantiza la institucionalidad que el órgano requiere.
Pese a las tensiones, negó categóricamente formar parte de algún complot para forzar la salida de Hassenteufel o de otros vocales. Aclaró que su único interés es que el TSE funcione dentro del marco institucional y con una autoridad legítimamente elegida al mando.
Las declaraciones de Gutiérrez exponen una fractura interna en el TSE, justo en un momento crucial para el país. La falta de claridad y cohesión en la cúpula electoral genera incertidumbre sobre la transparencia del proceso que debe conducir a las próximas elecciones generales.