El presidente Rodrigo Paz defendió una política exterior basada en los intereses económicos y la cooperación internacional, sin distinciones ideológicas. A un año de asumir el Gobierno, aseguró que Bolivia debe mantener relaciones tanto con Estados Unidos, bajo el liderazgo de Donald Trump, como con Brasil, encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva.
En una entrevista con EFE, durante su visita a España, el mandatario sostuvo que su gestión busca recuperar la presencia internacional del país y fortalecer alianzas estratégicas, con la democracia como principio fundamental para establecer relaciones diplomáticas.
Paz también hizo un balance de su primer año de Gobierno, marcado por la crisis económica, la escasez de dólares, los problemas de abastecimiento de combustibles y los conflictos sociales. Cuestionó el impacto de los 53 días de bloqueos registrados este año, que, según afirmó, provocaron pérdidas superiores a los 3.000 millones de dólares.
Asimismo, señaló que su administración trabaja en la recuperación institucional, la lucha contra el crimen organizado y la atracción de inversiones para impulsar la producción y diversificar la economía nacional.