Luego del diagnóstico de cáncer de pulmón comunicado para el papa León XIV, el pontífice se sometió a una intervención quirúrgica de 90 minutos en el Hospital Gemelli de Roma para la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho.
La situación médica de la máxima autoridad de la Iglesia católica reabrió el debate sobre la conducción del Vaticano durante periodos de incapacidad temporal del Santo Padre.
A diferencia de los escenarios de fallecimiento o renuncia papal —que cuentan con procedimientos normados en el derecho canónico—, no existe una normativa que contemple la delegación formal del mando eclesiástico en caso de enfermedad grave o anestesia prolongada.
Bajo la estructura canónica actual, la titularidad y las facultades del gobierno de la Iglesia permanecen de manera exclusiva en el Papa, incluso mientras se encuentra imposibilitado de ejercer sus funciones en el quirófano o en recuperación médica.
El Vaticano reportó que el pontífice de 71 años pasó una noche tranquila luego de la intervención, mientras persiste la incertidumbre sobre la concreción de su gira oficial programada por Uruguay, Argentina y Perú.