El Gobierno de Bolivia manifestó su respeto a la decisión de Estados Unidos de restringir el ingreso de funcionarios bolivianos señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico y aseguró que existe disposición para colaborar con las investigaciones que correspondan.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, sostuvo que el caso representa una oportunidad para que las instituciones bolivianas actúen de manera independiente y dentro del marco de las leyes nacionales. “Queremos que se aplique todo el marco normativo que corresponde a nuestro ordenamiento jurídico”, afirmó.
Aramayo también destacó la cooperación entre Bolivia y la administración de Donald Trump en materia de lucha contra el crimen organizado, en el marco del denominado Escudo de las Américas.
El pronunciamiento se produce después de que autoridades estadounidenses anunciaran medidas contra funcionarios bolivianos a quienes vinculan con actividades relacionadas con el narcotráfico. El Gobierno pidió que las denuncias sean esclarecidas mediante los procedimientos institucionales correspondientes.