El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que el gobierno boliviano atraviesa serias dificultades tras lo que calificó como un periodo prolongado de “mala gestión”.
Rubio explicó en una entrevista con el periodista Sergio Nodelli que el caso de Bolivia expone los obstáculos de buscar la estabilidad tras un deterioro institucional extenso: “Es interesante lo qué está pasando en este momento en el hemisferio, el caso de Bolivia. Hubieron elecciones, ganó el presidente actual, pero ha enfrentado ahora toda una serie de problemas muy graves porque el país sigue recuperándose de años y años de mal manejo”.
El funcionario estadounidense utilizó este escenario para ilustrar la posición de su país frente a la situación de Venezuela, señalando que Washington busca evitar que una nueva administración democrática herede un Estado colapsado.
En esa línea, Rubio enfatizó las condiciones deseables para una futura transición venezolana: “Nosotros no queremos eso para Venezuela. Queremos que cuando haya elecciones en Venezuela, que si Dios quiere sea lo más pronto posible, esas elecciones nos den no simplemente un gobierno democráticamente electo, sino un gobierno que no esté heredando un desastre total y completo, porque entonces se le va a convertir aún más difícil la tarea de crear esa república duradera”.
El secretario de Estado concluyó que en Venezuela persiste un control de las instituciones por parte del chavismo, lo que dificulta un proceso electoral inmediato sin reformas previas en el aparato estatal.