El comandante departamental de la Policía del Beni, Iván Bernal, afirmó este martes que la influencia política dejó de pesar sobre la autoridad policial y aseguró que los padrinazgos ya no ocurren dentro de la entidad.
Bernal contrapuso la situación de gestiones anteriores con la instrucción recibida al asumir el cargo: “Un político era más que el comandante general. (...) Cuando nos posesionaron fue una situación que nos recalcó: ‘Eso se acabó’.
Ahora no existe que llamen los sindicatos, las organizaciones sociales. Antes hasta una militante de una organización social era más que el comandante departamental. Pero ahora no”.
El jefe policial explicó que antes se acudía al padrinazgo para acceder a destinos o cargos, lo que iba en contra de la institucionalidad y de la selección de funcionarios según su capacidad.
La autoridad señaló que durante sus ocho meses en el cargo no recibió llamadas de diputados, senadores ni dirigentes para influir en sus decisiones o favorecer a personal policial.
Bernal declaró que combatir la corrupción requiere controles y selección por mérito, recordando que cuando era subteniente en narcóticos rechazó un ofrecimiento de 10.000 dólares para favorecer a un procesado por narcotráfico.