La Unión Europea incorporó a Bolivia a su lista de países de alto riesgo en materia de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, debido a las observaciones realizadas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
La medida no implica sanciones económicas ni el cierre de operaciones con Europa. Sin embargo, obliga a las entidades financieras europeas a aplicar controles más estrictos sobre las transacciones vinculadas con Bolivia, lo que podría generar mayores tiempos de verificación y costos para empresas e inversionistas.
La Comisión Europea reconoció avances del país en inteligencia financiera e investigaciones, pero considera que aún existen deficiencias en la supervisión, el control de beneficiarios finales y los procesos judiciales relacionados con el lavado de activos.
Bolivia permanece bajo vigilancia reforzada del GAFI desde junio de 2025 y deberá demostrar resultados concretos para salir de esta clasificación y mejorar su reputación financiera internacional.