El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que planea declarar el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense al finalizar el conflicto bélico con Irán, en medio de las complejas negociaciones y tensiones por el bloqueo naval en la zona.
Durante un acto en la localidad de Garden City, el mandatario estadounidense se refirió al dominio del paso marítimo señalando: “Cuando hayamos acabado de derrotar a Irán, que está sufriendo una derrota aplastante, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. En esencia, eso es lo que es”.
En la misma línea, el jefe de Estado enfatizó el control operacional que pretende ejercer sobre la ruta estratégica, remarcando que “ningún barco pasa a menos que nosotros lo permitamos”.
Las declaraciones generaron una inmediata reacción de las autoridades iraníes. El viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, rechazó los anuncios de Washington a través de sus redes sociales.
La autoridad diplomática persa desestimó las advertencias de la Casa Blanca manifestando: “El estrecho de Ormuz no se puede tomar con tuits, portaaviones, decretos ni discursos electorales”.
Gharibabadi afirmó que su país no se intimida ante las amenazas externas y sostuvo que la franja marítima “era, es y será iraní”, asegurando que el paso solo operará bajo el mando de Teherán mientras Estados Unidos no acepte la realidad del conflicto.