El presidente Rodrigo Paz encabezó en Sucre una reunión con los nueve gobernadores del país, instándolos a proyectar una visión moderna desde las regiones para superar el modelo centralista.
En su discurso inaugural, el mandatario admitió la escasez de recursos presupuestarios y expresó: “En mi concepción, el Estado se construye desde las regiones, pero, tiene que ser con una visión moderna, no con lo que tenemos ahora. Lo de hoy, no reparte más que escenarios frágiles institucionales y de recursos muy reducidos, muy disminuidos, (…) ahí la posibilidad de dar un gran salto con la visión y la grandeza que podamos demostrarle al país desde el ámbito de la cohesión de departamentos, la cohesión de una visión conjunta de desarrollo nacional”.
El jefe de Estado asistió a la mesa de diálogo junto a los ministros de la Presidencia, Fernando Aramayo, y de Economía, Gabriel Espinoza, encargados de presentar las propuestas gubernamentales.
Durante el encuentro, Paz enfatizó la necesidad de desmontar la estructura centralizada de forma gradual: “Este gobierno está presto para generar los primeros pasos, de la de acabar con ese centralismo, vuelvo a decir hacerlo de forma ordenada, eso es muy importante de forma ordenada, para que sea sólido lo que se pueda lograr en nuestras regiones, sea sólido la forma en cómo vamos desmontando el Estado central”.
El portavoz José Luis Gálvez declaró que “Se inició la clausura del centralismo” y ratificó que las negociaciones giran en torno a cuatro ejes definidos en Sucre: la reestructuración administrativa del Estado, el incremento en la generación de ingresos regionales, el alivio de las deudas subnacionales y el debate sobre la nueva coparticipación tributaria