El Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho desataron una sangrienta disputa por el control de un corredor de narcotráfico en la frontera con Bolivia, tras ejecutar cinco asesinatos en la última semana en los municipios cruceños de San Ignacio de Velasco y San Matías.
La ofensiva criminal quedó al descubierto luego de que el programa brasileño "Entre Comillas" documentara las operaciones de los cárteles en la región fronteriza, evidenciando el cruce ilegal de cocaína a través del río Mamoré en la zona de Guajará-Mirim y Guayaramerín.
El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, confirmó la pugna territorial entre las facciones brasileñas por dominar las rutas de salida de sustancias controladas al exterior, situación que recrudeció la violencia en el oriente boliviano.
"Los grupos brasileños criminales, PCC y Comando Vermelho, se pelean un corredor para sacar droga al exterior", afirmó el ministro de Gobierno.
La escalada delictiva cobró la vida del subteniente de la Policía Yerson Salazar durante un ataque armado, lo que obligó al Estado a ordenar el desplazamiento urgente de un centenar de efectivos de élite de los grupos Delta, DACI, Crimen Organizado y Antinarcóticos para ejecutar rastrillajes y operativos de control en las comunidades rurales.