DETIENEN A POLICÍAS MEXICANOS ENTRE LOS IMPLICADOS EN EL HOMICIDIO DE LA PERIODISTA ROXANA GUZMÁN
Las autoridades mexicanas confirmaron el viernes el hallazgo del cuerpo de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez en un rancho del sur de Veracruz, tras ser secuestrada violentamente el pasado 2 de junio en su domicilio en Nanchital por un grupo armado.
La comunicadora, quien se desempeñaba como directora del portal Pulso Informativo del Sureste, había registrado en video el momento en que sujetos encapuchados irrumpieron en su vivienda, rompiendo puertas con mazos y llevándosela a la fuerza pese a las advertencias de sus familiares sobre la presencia de un menor en el lugar.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz informó que el hallazgo ocurrió días atrás en un rancho de la zona, lográndose su identificación oficial tras las pericias forenses. En el marco de las investigaciones, las autoridades notificaron la detención de ocho presuntos implicados, entre ellos cuatro policías municipales de Ixhuatlán del Sureste, señalados por proporcionar recursos, alimentos y apoyo logístico a la banda criminal responsable del plagio y posterior asesinato.
Este suceso, que conmovió a la opinión pública por la difusión viral de las imágenes del secuestro, se suma a una preocupante ola de violencia contra la prensa en México. La organización Article 19 subrayó la gravedad del caso, reportando que con este homicidio ya son tres los periodistas asesinados en Veracruz en lo que va del año.
Foto FGE de Veracruz: Implicados en el secuestro y asesinato de la periodista
Ante la tragedia, el equipo de Pulso Informativo del Sureste despidió a su directora destacando su compromiso profesional.
"Poseía la rara virtud de escuchar con el corazón y de conmoverse ante la injusticia", afirmó el equipo de Pulso Informativo del Sureste en sus redes sociales.
Las investigaciones continúan para esclarecer los detalles del hallazgo, mientras la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió que estos actos de violencia profundizan la censura en el gremio periodístico mexicano, catalogado como uno de los más peligrosos del mundo para ejercer la profesión.