El presidente Rodrigo Paz elevó el tono frente a los actores señalados como responsables del conflicto de 53 días que paralizó al país, dejando más de una veintena de fallecidos y severas consecuencias económicas. Desde Tarija, el mandatario insistió en que no habrá impunidad y remarcó que quienes impulsaron las medidas de presión deben asumir las consecuencias de sus actos ante la justicia.
Durante su intervención, el jefe de Estado diferenció entre la protesta legítima y las acciones que, según su criterio, buscaron desestabilizar al Gobierno con intereses políticos y vínculos ilícitos. En ese marco, cuestionó que sectores prioricen ideologías o intereses personales por encima del país, y sostuvo que las instituciones deben actuar con firmeza para garantizar justicia y evitar que se repitan episodios similares.
En paralelo, la Fiscalía activó procesos contra dirigentes vinculados a los bloqueos, acusados de delitos como terrorismo y atentados contra la seguridad del Estado. Mientras tanto, Paz también convocó a las Fuerzas Armadas a reforzar su rol en la defensa del país frente a amenazas internas, subrayando que la estabilidad lograda tras el estado de excepción debe consolidarse sin retrocesos.