El Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi) abrió un nuevo frente en medio de la creciente polémica por la administración de derechos de autor en Bolivia. La institución habilitó un sistema de denuncias accesible mediante código QR, dirigido a autores, compositores y ciudadanos que deseen reportar posibles irregularidades en el manejo de regalías por parte de las Sociedades de Gestión Colectiva.
La decisión surge tras la acumulación de testimonios y reclamos que cuestionan la transparencia de estas entidades, encargadas de recaudar y distribuir ingresos generados por el uso de obras artísticas. Además del formulario digital, Senapi dispuso otras vías como el correo electrónico institucional y la atención presencial en sus oficinas a nivel nacional, con el objetivo de facilitar el registro formal de denuncias.
Este movimiento se da en un contexto de tensión dentro del sector artístico, donde crecen las exigencias de mayor control y rendición de cuentas. Las Sociedades de Gestión Colectiva, aunque operan como entidades privadas sin fines de lucro, cumplen un rol clave en la cadena de valor cultural, lo que ha intensificado el debate sobre la necesidad de supervisión efectiva y garantías para los creadores.