La Unión Europea manifestó su preocupación por la situación en Bolivia tras los hechos de violencia registrados en La Paz, donde se produjeron disturbios, saqueos y enfrentamientos en medio de movilizaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El pronunciamiento fue emitido por la Delegación de la UE en Bolivia junto a las embajadas de Alemania, España, Francia, Italia y Suecia, un día después de los conflictos. En el documento, el bloque condena cualquier acto violento y alerta sobre el impacto de estos hechos en la estabilidad democrática del país.
Asimismo, la UE recordó que, a pocos meses de haberse realizado elecciones generales calificadas como ejemplares, es fundamental resguardar el orden constitucional y la institucionalidad, por lo que instó a todos los sectores a apostar por el diálogo y la calma.
En ese contexto, también exhortó a que las protestas se desarrollen de manera pacífica y en apego a los derechos humanos. Mientras tanto, el conflicto social se mantiene desde hace varias semanas, con bloqueos de caminos y medidas de presión que sostienen un clima de tensión en distintas regiones del país.