El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, manifestó que la situación judicial del secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, debe resolverse estrictamente en el ámbito legal. Sin embargo, la autoridad advirtió de manera contundente que la Policía Boliviana ya cuenta con la orden formal para ejecutar su inmediata aprehensión.
Según el viceministro, el caso se encuentra actualmente en un carril judicial bajo una investigación impulsada por el Ministerio Público. Esta situación surge como consecuencia de varias jornadas consecutivas de violencia, bloqueos y enfrentamientos registrados en el occidente del país, acciones que, de acuerdo con el Órgano Ejecutivo, derivaron en la apertura de procesos penales contra el máximo dirigente cobista y posiblemente contra otros miembros de la dirigencia.
Por su parte, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, confirmó horas antes la emisión del mandamiento de aprehensión en contra de Argollo. La máxima autoridad del Ministerio Público detalló que los delitos preliminares por los cuales se investiga al líder sindical son instigación pública a delinquir y el posible delito de terrorismo, todo esto dentro de las pesquisas iniciadas tras los graves disturbios sociales.
En defensa del accionar estatal, el viceministro Justiniano aseguró que las fuerzas del orden actuaron con el fin de contener la violencia sin recurrir al uso de armas letales, logrando evitar una tragedia mayor. Asimismo, denunció el hallazgo de dinamita, dinero en efectivo presuntamente destinado a financiar las protestas y una compleja estructura logística utilizada para generar caos. Finalmente, la autoridad señaló que todas las imágenes y filmaciones de los enfrentamientos serán entregadas a la Fiscalía para identificar a los responsables de los saqueos e incendios.