Una violenta jornada de protestas en la ciudad de La Paz dejó este lunes un saldo de civiles y periodistas heridos. Los incidentes se registraron en medio de fuertes enfrentamientos que generaron situaciones de alto riesgo para la población, afectando también la seguridad y la libre circulación de los ciudadanos que transitaban por los puntos de conflicto.
Ante esta situación, el Ministerio de la Presidencia de Bolivia emitió un comunicado expresando su profunda preocupación por las agresiones hacia los trabajadores de los medios de comunicación. La institución denunció que los movilizados atacaron deliberadamente a la prensa para impedir la cobertura informativa, llegando al extremo de recoger los gases lacrimógenos para redirigirlos hacia los equipos periodísticos, lo que provocó que una reportera resultara afectada.
Finalmente, la entidad estatal remarcó que nada justifica poner en riesgo la integridad de los comunicadores y que estos hechos vulneran el derecho de la población a estar informada. Con la premisa de que la labor de la prensa es fundamental para la democracia, las autoridades hicieron un llamado urgente a frenar la violencia y priorizar el diálogo, enfatizando que el país necesita soluciones y no confrontación.