En Bolivia, los precios muestran una tendencia de incremento moderado en los primeros meses de 2026, con una inflación acumulada de 0,47% hasta abril, según datos oficiales. Solo en ese mes, el alza fue de 0,14%, reflejando una recuperación progresiva tras registros negativos en meses anteriores, aunque la variación anual ya alcanza un 14,18%.
El aumento estuvo impulsado principalmente por productos básicos de la canasta familiar, como la leche, el pollo, las verduras y los huevos, que registraron subidas notorias. En contraste, algunos alimentos y artículos de uso cotidiano mostraron una leve reducción, evidenciando un comportamiento desigual en el mercado.
Pese a este escenario, las proyecciones oficiales apuntan a una inflación cercana al 14,94% para este año, lo que implicaría una desaceleración frente a los niveles más altos registrados en la gestión pasada.