En la víspera de la movilización nacional convocada por la Confederación de Choferes de Bolivia, el Gobierno Nacional afirmó que no existe justificación técnica ni política para la medida de presión programada para este martes 5 de mayo. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, señaló enfáticamente que los puntos exigidos por el sector ya han sido resueltos en su totalidad.
Durante una conferencia de prensa, la autoridad detalló que el Ejecutivo ha implementado medidas concretas para desactivar el conflicto, tales como la garantía en el abastecimiento de combustible, el mantenimiento de precios congelados y la aprobación de un decreto para la compra directa de cilindros de GNV. Además, destacó el anuncio de un plan de emergencia de 125 millones de dólares destinado al mantenimiento de carreteras, el cual será enviado a la Asamblea Legislativa para su aprobación en las próximas semanas.
"Como puede ver la población, no hay razón para que haya un bloqueo. Todos los puntos que ellos solicitan han sido solucionados", afirmó Zamora, lamentando que la dirigencia del sector no asistiera a la reunión convocada este lunes en la Casa Grande del Pueblo. A pesar de la ausencia de los choferes, el ministro aseguró que el Gobierno mantiene la disposición al diálogo "con los brazos abiertos" y espera que los transportistas se presenten con planes de trabajo para avanzar en soluciones conjuntas.
Por su parte, el ejecutivo de la Confederación, Lucio Gómez, ratificó el paro con bloqueos denunciando supuestos "incumplimientos" por parte del Estado. El dirigente advirtió que las medidas de presión serán escalonadas si no reciben una respuesta que satisfaga sus expectativas. Ante este escenario, el país se prepara para una jornada de alta tensión y posibles dificultades en la transitabilidad en los principales ejes viales del territorio nacional.