Un diagnóstico oficial encendió las alarmas sobre la situación de las empresas públicas en Bolivia: de 67 analizadas, la mayoría opera con pérdidas y al menos 15 ya están en quiebra técnica, acumulando un déficit de Bs 2.665 millones. Los datos, ahora disponibles en una plataforma pública, revelan un panorama marcado por baja rentabilidad, deudas impagas y proyectos que no logran sostenerse.
El informe también identifica un grupo en estado crítico, con patrimonio negativo y sin capacidad de generar ingresos. Entre ellas destaca Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), que pese a haber recibido una fuerte inversión estatal, funciona muy por debajo de su capacidad instalada. A este grupo se suman otras industrias estratégicas que enfrentan problemas similares, reflejando fallas estructurales en la planificación y ejecución de proyectos.
El origen del problema se remonta a la inversión de Bs 73.000 millones provenientes de reservas internacionales y endeudamiento, recursos que en muchos casos no lograron traducirse en empresas sostenibles. Ejemplos de mala gestión, como plantas diseñadas sin considerar condiciones productivas o industrias sin materia prima asegurada, evidencian debilidades en la toma de decisiones.
Aunque no se ha definido el cierre inmediato de estas compañías, el Gobierno evaluará cada caso de forma individual. El proceso será gradual y diferenciado, especialmente en empresas consideradas estratégicas, cuyo futuro dependerá de ajustes profundos o posibles reestructuraciones.