Un operativo ejecutado en el municipio de Sorata permitió intervenir un campamento de minería ilegal instalado en un área sin autorización. En el lugar se evidenció la presencia de maquinaria pesada, equipos de procesamiento y estructuras improvisadas que confirmaban la explotación clandestina en la zona.
La acción fue liderada por la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera en coordinación con la Policía Boliviana, que desplegó unidades tácticas para asegurar el área. Durante la intervención se procedió a inutilizar los equipos y desmantelar completamente el campamento con el objetivo de frenar las actividades ilegales.
De acuerdo con una evaluación preliminar, el operativo generó pérdidas económicas estimadas entre 1,5 y 2 millones de dólares para estas operaciones clandestinas. Las autoridades anunciaron que continuarán con controles en distintas regiones del país para garantizar el cumplimiento de la normativa minera y resguardar los recursos naturales.