En apenas tres días, un operativo antidroga sacudió el corazón del trópico de Cochabamba con la intervención de decenas de centros de producción ilegal. La acción dejó 11 personas aprehendidas, cerca de 47 kilos de cocaína secuestrados y la destrucción de 46 laboratorios, evidenciando la magnitud de las redes que operan en la zona.
Las incursiones, ejecutadas en Entre Ríos, Bulo Bulo y Villa Tunari, no solo desarticularon estructuras dedicadas a la fabricación y logística de sustancias controladas, sino que también evitaron la posible producción de cientos de kilos adicionales de droga al eliminar miles de litros de insumos químicos. En el operativo se incautaron viviendas, armas de fuego, vehículos y combustible, recursos clave para sostener esta actividad ilícita.
La intervención generó tensión con sectores cocaleros, que intentaron frenar el avance policial, aunque fueron dispersados sin mayores consecuencias. El operativo vuelve a poner en evidencia el desafío persistente del narcotráfico en el país, donde una parte de la producción de hoja de coca termina desviándose hacia circuitos ilegales pese a su uso tradicional y legal.