La escena parecía simbólica: sillones elegantes siendo retirados, adornos cuidadosamente desmontados y espacios que alguna vez representaron exclusividad comenzaban a vaciarse. Así arrancó la transformación de la Terminal Presidencial de Viru Viru, un lugar que durante años estuvo reservado para unos pocos y que ahora se prepara para recibir a muchos.
Este viernes, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, dio inicio a los trabajos de readecuación, en cumplimiento de la instrucción del presidente Rodrigo Paz. El objetivo es claro: convertir un espacio subutilizado en una solución concreta frente al creciente flujo de pasajeros en el principal aeropuerto del país.
La reconversión busca abrir estas instalaciones al uso común, incorporándolas a la dinámica operativa del aeropuerto para aliviar la saturación de la terminal principal. Se trata de una intervención que no solo apunta a mejorar la circulación y atención de los viajeros, sino también a elevar la calidad del servicio en un punto clave de conexión nacional e internacional.
Más allá de lo operativo, la medida tiene una carga simbólica. La Terminal Presidencial, construida en 2014 durante el gobierno de Evo Morales, fue concebida como un espacio exclusivo, con salones ejecutivos, bares, áreas de descanso y ambientes privados destinados a altas autoridades. Sin embargo, su uso era limitado: apenas unas 15 veces al año, según datos de Naabol.
Hoy, esa lógica cambia. “Deja de ser un espacio de privilegio para convertirse en un espacio al servicio de la gente”, señaló Zamora, marcando el giro de una infraestructura que pasa de la exclusividad a la funcionalidad.
La transformación de la terminal no solo redefine un espacio físico, sino también una forma de entender la gestión pública: menos lujo reservado, más utilidad compartida.