La selección boliviana protagonizó una victoria cargada de carácter tras revertir un partido complicado ante Surinam, en un duelo donde la entrega terminó marcando la diferencia. El entrenador Óscar Villegas destacó la actitud de su equipo, subrayando que el triunfo fue fruto del esfuerzo colectivo y la determinación en momentos adversos.
El ambiente en el estadio jugó un papel clave, con una masiva presencia de hinchas bolivianos que transformaron el escenario en una auténtica fiesta verde. Ese respaldo, según el técnico, fue un impulso emocional decisivo para sus jugadores, quienes respondieron en la cancha con intensidad y compromiso.
Más allá del resultado, el equipo suma confianza y mantiene viva la ilusión en su camino, dejando claro que la lucha continúa con la mirada puesta en los próximos desafíos.