La incertidumbre y el malestar se apoderan del transporte en La Paz. A partir de la medianoche de este miércoles 25 de marzo, los choferes del departamento iniciarán un paro como señal de protesta ante lo que consideran una falta de respuestas concretas del Gobierno frente al problema del combustible en mal estado y los daños que este habría causado a sus vehículos.
La decisión no fue improvisada. Este martes, representantes del sector se concentraron frente a oficinas gubernamentales, donde el reclamo se hizo visible y contundente. En botellas, exhibieron muestras del combustible cuestionado, denunciando que su uso estaría provocando fallas mecánicas. La preocupación es tal que muchos aseguran temer siquiera encender sus motorizados.
A la indignación por el combustible se suma otro factor: la compensación prometida que, según denuncian, aún no llega. Para los transportistas, la demora solo agrava una situación que ya consideran insostenible.
El anuncio del paro viene acompañado de una advertencia clara: esta podría ser solo la primera medida. El sector no descarta radicalizar sus acciones hasta llegar a un paro indefinido si no se atienden sus demandas.
En ese contexto, el ejecutivo departamental, Edson Valdez, elevó el tono del conflicto al exigir la intervención directa del presidente Rodrigo Paz. Según afirmó, los choferes ya no reconocen al Ministro de Hidrocarburos como interlocutor válido, cerrando así una vía de diálogo y aumentando la presión sobre el Gobierno.