El nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, inició su mandato con una serie de decretos orientados a reforzar el control estatal, entre ellos un plan que contempla la construcción de barreras físicas en la frontera con Bolivia para frenar la migración irregular. La medida forma parte del denominado “Plan Escudo Fronterizo”, que además propone ajustes legales para endurecer sanciones por ingreso clandestino y ampliar las facultades de las fuerzas de seguridad en zonas limítrofes.
El mandatario también ordenó incrementar la presencia militar y tecnológica en la frontera norte de Chile, con el uso de drones, sensores y mejoras en los sistemas de comunicación para reforzar la vigilancia territorial. Paralelamente, firmó un decreto que impulsa una auditoría general en todos los ministerios del Estado con el objetivo de detectar posibles irregularidades en la gestión pública.
Entre las primeras decisiones del nuevo gobierno también se incluyó un plan para acelerar trámites administrativos que, según el Ejecutivo, han frenado inversiones millonarias, además de medidas para avanzar en la reconstrucción de zonas afectadas por recientes incendios forestales. Las disposiciones marcan el inicio de una agenda que busca mayor control migratorio, revisión institucional y reactivación económica.