El caso del exdirigente evista Alaín Torrico abrió nuevas líneas de investigación en Cochabamba, luego de que la Policía encontrara explosivos, armas de fuego y restos óseos durante un allanamiento a un inmueble. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, aseguró que existen indicios de presuntas coordinaciones entre Torrico y Evo Morales para organizar acciones violentas en las movilizaciones anunciadas para noviembre.
Según la autoridad, las tareas de inteligencia permitieron identificar comunicaciones en las que supuestamente se intercambiaban instrucciones sobre los preparativos de las protestas. El Gobierno sostiene que los materiales incautados podían ser utilizados para provocar enfrentamientos y generar inestabilidad.
En paralelo, el hallazgo de restos óseos abrió una investigación independiente. La Policía informó que preliminarmente corresponderían a una mujer y tendrían una antigüedad superior a un año. La Fiscalía busca establecer su identidad y las circunstancias de su muerte.
Alaín Torrico y su hermano Saúl Torrico Quiroga fueron aprehendidos y son investigados por presunta tenencia, porte ilícito y fabricación de explosivos. Las acusaciones sobre los supuestos vínculos políticos y las coordinaciones denunciadas deberán ser esclarecidas dentro de las investigaciones.