Acceder a una vivienda propia se ha convertido en una meta difícil para muchas familias bolivianas. El aumento del precio de los inmuebles y los requisitos bancarios obligan a los compradores a reunir importantes sumas de dinero antes de solicitar un crédito hipotecario.
El economista Salvador Ortega explicó que un departamento pequeño de un dormitorio en Cochabamba puede costar alrededor de 59.000 dólares. Para financiar la compra, las entidades bancarias suelen exigir una cuota inicial equivalente al 20% del valor del inmueble, mientras que el saldo restante puede cubrirse mediante un préstamo.
Según los cálculos presentados por el especialista, adquirir un monoambiente de 40.000 dólares requiere un ahorro inicial aproximado de Bs 93.500 y una cuota mensual de Bs 3.060. Para un departamento de dos dormitorios, el aporte inicial sube a Bs 140.300, con pagos mensuales de Bs 4.590. En el caso de una vivienda de tres dormitorios, el ahorro necesario alcanza Bs 210.400 y la cuota mensual ronda los Bs 7.100.
Los ingresos también representan una barrera importante. Ortega estimó que una persona o familia necesitaría ganar al menos Bs 10.200 mensuales para acceder al crédito de un monoambiente, Bs 15.300 para uno de dos dormitorios y Bs 23.700 para uno de tres dormitorios, considerando que la deuda no supere el porcentaje de ingresos que habitualmente aceptan las entidades financieras.
Ante este panorama, el economista recomendó ahorrar para la cuota inicial, comparar las condiciones de al menos tres bancos y contratar préstamos en la misma moneda en la que se reciben los ingresos. También aconsejó contemplar los gastos adicionales de seguros, impuestos y trámites, ya que el costo de una vivienda no se limita al precio de compra.