Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y los distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) alcanzaron un acuerdo transitorio que asegura la distribución de garrafas en el país, frenando el paro anunciado para este jueves 1 de octubre.
El sector privado había amenazado con suspender el servicio debido al incremento de los costos operativos derivados del alza en el precio del diésel.
Para destrabar el conflicto, la estatal petrolera y la representación privada acordaron contratar una consultoría independiente que evalúe y determine las nuevas tarifas del servicio.
Al confirmar la continuidad del suministro en todo el territorio nacional, el representante del sector, José Luis Sejas, explicó: “Se llegó a un acuerdo transitorio hasta que se haga un estudio de tarifa […] con empresas independientes, lo cual garantiza el abastecimiento a nivel nacional de GLP”.
A partir de los resultados de la auditoría técnica, la administración estatal procederá a la actualización de las comisiones que perciben las empresas repartidoras.
Respecto al ajuste tarifario posterior a la revisión de costos, el vicepresidente nacional de Operaciones de YPFB, Víctor Hugo Blacud, sostuvo: “Una vez que tengamos los resultados de esta consultoría, también vamos a hacer un ajuste a los precios con los que ellos van a trabajar”.
El ejecutivo de la petrolera estatal estimó un plazo de 21 días para la conclusión del análisis financiero y la fijación del esquema definitivo de remuneración para los distribuidores.