Un documento judicial presentado por fiscales de Estados Unidos revela que Bolivia informó a la DEA, el 11 de marzo de 2026, que había ubicado al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Santa Cruz y que planeaba capturarlo.
Según la Fiscalía estadounidense, la DEA recibió información sobre el operativo antes y después de la detención, pero no participó en la planificación ni en la ejecución del arresto realizado por la Policía Boliviana el 13 de marzo.
La defensa de Marset sostiene una versión distinta y denuncia que la DEA utilizó, mediante la Policía Federal de Brasil, un dispositivo GPS colocado en el equipaje de la pareja del narcotraficante para localizarlo.
Tras la captura, las autoridades bolivianas decomisaron 26 dispositivos electrónicos en la vivienda y posteriormente entregaron a Marset y las evidencias a la custodia de la DEA.