La Gobernación de Potosí declaró el lunes estado de emergencia climática mediante el Decreto 202, una medida adoptada ante las intensas nevadas, vientos fuertes y bajas temperaturas que afectan al sudoeste del departamento y ponen en riesgo a más de 160.000 cabezas de ganado.
El Ejecutivo departamental informó que la asignación inicial de dos millones de bolivianos resulta insuficiente para afrontar la contingencia, por lo que no se descarta ampliar el presupuesto en tres millones adicionales destinados a la adquisición de forraje. Paralelamente, el Gobierno Autónomo Municipal de San Pablo de Lípez impulsa la declaratoria de desastre municipal ante su Concejo para activar los protocolos de auxilio con la Unidad de Gestión de Riesgos y el Viceministerio de Defensa Civil.
El alcalde de San Pablo de Lípez, Filemón Flores, encabezó un recorrido por las estancias productivas para constatar los daños del temporal, el cual ha dejado a once comunidades aisladas y mantiene a más de 40.000 camélidos sin acceso a alimento tras quedar los pastizales cubiertos por la nieve, una situación crítica que también golpea a la fauna silvestre en la Reserva Eduardo Avaroa.
"Nos preocupa realmente lo que está pasando. Llamamos a las autoridades, a todas las instituciones (para que) podamos unirnos y salir adelante. Sigue cayendo la nevada en este momento", indicó el alcalde.
Por su parte, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió que los fenómenos atmosféricos se intensificarán en las regiones del altiplano y cordilleras de Potosí, Oruro y La Paz. Asimismo, rigen avisos de alerta naranja por vientos de hasta 70 kilómetros por hora en el altiplano y de hasta 90 kilómetros por hora en el norte integrado de Santa Cruz, con mejoras previstas recién hacia el fin de semana.