Las estaciones de servicio de La Paz se quedaron sin gasolina ni diésel el domingo, profundizando la crisis de abastecimiento en la sede de Gobierno. La escasez obligó a varios surtidores a colocar conos de seguridad y cerrar sus puertas al agotarse el carburante, un panorama que afectó a vehículos particulares y del transporte público en múltiples zonas de la ciudad.
Este escenario se suma a las largas filas registradas en puntos clave de la urbe paceña, como las estaciones de servicio ubicadas en la calle O de Obrajes, Cota Cota, calle 13 de Calacoto, la 17 de Obrajes, Los Pinos, la plaza Triangular en Miraflores, San Antonio y la avenida Montes. En esta última vía, la llegada temporal de un camión cisterna permitió un alivio parcial, aunque los tiempos de espera fueron prolongados para los conductores.
"Hice una hora de fila y esperamos como 30 minutos a que descargue la cisterna. Llenaré mi tanque porque trabajo todos los días y me dura máximo un día y medio a dos días", relató uno de los conductores afectados en la avenida Montes. Otro usuario, que se desplazó desde la ciudad de El Alto, afirmó: "Debe ser una hora y cuarto por lo menos esperando. Ya estábamos más o menos normalizando, pero ahora otra vez".
La situación es drásticamente más compleja para el transporte pesado y de pasajeros interdepartamental. Los transportistas denunciaron que se vieron obligados a permanecer hasta tres días en fila, durmiendo en sus vehículos a la espera de diésel en las estaciones de servicio habilitadas. Pese a que algunos camiones y buses lograron cargar tras la llegada de cisternas, varios se quedaron sin carburante y continuaron varados.
Pese a que algunos usuarios atribuyen el incremento atípico al flujo vehicular del feriado prolongado, el temor a un desabastecimiento total persiste entre los conductores ante la falta de soluciones definitivas.