El exministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, obtuvo detención domiciliaria el viernes en La Paz tras una audiencia judicial, medida que le permitió abandonar las celdas de la FELCN luego de tres días de aprehensión debido a su vinculación con la investigación del caso "combustible basura".
La Fiscalía imputó formalmente a Medinaceli por los presuntos delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica. El Ministerio Público sostiene que el ex colaborador estatal omitió adoptar medidas extraordinarias para frenar la distribución del producto observado.
En su defensa pública, el exministro rechazó haber dado el visto bueno para la comercialización del carburante y precisó que la Resolución 041 únicamente facultaba el desprecintado con fines de tratamiento. Asimismo, argumentó que las tareas de control directo competían a las áreas operativas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), recordando que durante su gestión propuso suspender los contratos de provisión.
"Estoy aquí presente para cualquier investigación que se quiera hacer. Yo no me voy. La cosa es esclarecer los hechos y encontrar la verdad", expresó Medinaceli ante los medios de comunicación a su salida del recinto policial.
La autoridad jurisdiccional encargada del caso fijó medidas cautelares que incluyen detención domiciliaria sin permiso de salida laboral, arraigo migratorio, obligación de presentarse semanalmente ante las instancias competentes, prohibición de acercarse a las entidades vinculadas al proceso, restricción de contacto con otros investigados y el pago de una fianza económica de Bs 100.000.
Ante estas restricciones, el equipo jurídico del exministro confirmó la presentación de un recurso de apelación con el objetivo de revocar principalmente la prohibición de trabajar y el monto fijado para la fianza, al considerarlo inviable de cumplir.