La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, asumió este martes el cargo y aseguró que gobernará durante cinco años, "ni un día más". En su primer discurso, afirmó que recibe un país marcado por el abandono, la corrupción y un Estado debilitado, por lo que se comprometió a trabajar para recuperar su desarrollo.
Durante su intervención ante el Congreso, Fujimori señaló que el país enfrenta una profunda crisis institucional y económica, con una ineficiencia estatal que, según indicó, genera pérdidas millonarias cada año.
La mandataria sostuvo que su gobierno priorizará el bienestar de todos los peruanos, especialmente de los sectores más vulnerables, y aseguró que buscará cerrar las brechas sociales que persisten desde hace décadas.
Asimismo, afirmó que muchas instituciones dejaron de servir a la ciudadanía debido a intereses particulares y hechos de corrupción, situación que, dijo, debilitó la confianza de la población en el Estado.
Con su investidura, el fujimorismo regresa al poder en Perú tras casi 26 años desde el fin del gobierno de Alberto Fujimori, quien dejó la Presidencia en el año 2000.