El dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), David Quispe, consiguió este lunes la detención domiciliaria con restricciones. Un juez de El Alto tomó la decisión luego de su arresto el pasado viernes por la tarde.
La Fiscalía acusó a Quispe de cinco delitos: terrorismo, asociación delictuosa y ataques a los servicios públicos y al transporte. Sus abogados demostraron que la organización no participó de forma directa en los bloqueos registrados en La Paz, Oruro, Potosí, Chuquisaca, Cochabamba y Beni.
La defensa explicó que Quispe ocupaba el tercer lugar al mando durante las protestas, por lo que no tenía autoridad para decidir por todo el grupo. Además, asumió la dirigencia principal el 10 de julio, semanas después de que los bloqueos terminaran el 22 de junio. Al mismo tiempo, el líder principal de la entidad, Víctor Hugo Roca, rechazó las protestas desde el inicio porque negociaba con el Gobierno la Ley 1720.
El juzgado ordenó cinco condiciones que Quispe debe cumplir: arresto en su casa sin permiso para salir a trabajar, prohibición de salir del país, presentar a cuatro garantes, no comunicarse con los otros investigados y firmar una vez a la semana en la Fiscalía.