Los prestatarios del sistema financiero nacional registraron una baja demanda para renegociar sus créditos durante este 2026, mediante una escasa solicitud de reprogramaciones en la banca grande que llegó apenas al 3%, de acuerdo con los datos de Asoban que vinculan esta situación con las dificultades económicas originadas por los conflictos sociales y bloqueos.
El Secretario Ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados (Asoban), Nelson Villalobos, informó que el sistema financiero procesó alrededor de 46 mil operaciones, lo que representa un monto de 3.200 millones de bolivianos.
"Esa es la suma que los bancos han atendido a los distintos prestatarios para coadyuvar en resolver los problemas que han enfrentado producto de la crisis social", manifestó Villalobos.
A diferencia de la banca múltiple, el sector de las microfinanzas muestra un panorama distinto, aunque todavía en evaluación. El presidente de la Asociación de Entidades Financieras Especializadas en Microfinanzas (Asofin), Alejandro Bustillos, señaló que en años anteriores la cartera reprogramada alcanzó niveles de entre el 25% y 30%.
"Hemos tenido un porcentaje cercano al 25 o 30% de la cartera reprogramada en promedio", afirmó Bustillos.
Por su parte, el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) reportó 966 pedidos desde la promulgación del Decreto 5630. Los sectores de manufactura, con el 43,4%, y agropecuario, con el 38,1%, lideran las solicitudes de refinanciamiento.
Las entidades financieras recuerdan que el acceso a estas medidas resulta voluntario y requiere una solicitud expresa del cliente. La normativa vigente, establecida mediante el Decreto Supremo 5630, garantiza que, al acogerse a la reprogramación o refinanciamiento, los usuarios mantienen sus tasas de interés y su calificación crediticia, evitando así una afectación en su historial dentro del sistema financiero.