La Asociación de Bancos de Bolivia (Asoban) anunció que las entidades financieras del país acatarán el Decreto Supremo 5630, promulgado por el presidente Rodrigo Paz. Esta medida dispone la reprogramación o el refinanciamiento de créditos para los clientes cuya capacidad de pago se haya visto afectada por los bloqueos y conflictos sociales que se extienden desde hace 40 días en el territorio nacional.
A través de un comunicado oficial, la organización que agrupa a la banca privada boliviana confirmó su compromiso con la normativa vigente. La institución aseguró que trabajará de manera responsable para resguardar los ahorros del público, mientras ayuda a que las familias, empresas y unidades productivas damnificadas superen la actual coyuntura económica y retomen de forma gradual sus actividades.
El Decreto Supremo 5630 establece que las operaciones de alivio financiero se aplicarán de manera voluntaria a solicitud de los interesados. Dentro de las facilidades contempladas, el documento presidencial define que el refinanciamiento implicará reestructurar la deuda vigente ante dificultades temporales. Por su parte, la reprogramación permitirá modificar las condiciones del préstamo mediante la extensión de plazos, la reducción de cuotas mensuales, el ajuste de los cronogramas de pago o la inclusión de periodos de gracia de hasta seis meses a partir de la aprobación del trámite.
Desde el sector bancario recordaron que este tipo de mecanismos de apoyo —como refinanciamientos y periodos de gracia— se han venido aplicando con regularidad desde antes de la pandemia. Asoban enfatizó que cada solicitud será evaluada de forma personalizada, analizando la situación particular de cada cliente financiero para garantizar la sostenibilidad del sistema.