En un contexto marcado por semanas de conflicto y carreteras paralizadas, la Cámara de Diputados dio un paso decisivo al aprobar en grande el proyecto de ley sobre Estados de excepción, abriendo así la fase de revisión en detalle de una norma que busca responder a la crisis.
La sesión, que se extendió por varias horas, estuvo atravesada por posiciones encontradas. Mientras el oficialismo defendió la urgencia de contar con herramientas legales para enfrentar la convulsión social, sectores opositores cuestionaron el alcance de la propuesta y advirtieron posibles riesgos.
El respaldo mayoritario, que superó los dos tercios, permitió destrabar el avance del proyecto, que ahora entra a un análisis más minucioso antes de su eventual sanción final. Todo esto ocurre mientras el país continúa bajo presión por más de un mes de movilizaciones y bloqueos activos.
Con el debate aún abierto, la norma se convierte en una pieza central en la disputa política actual, en la que el Legislativo busca posicionarse frente a una crisis que sigue escalando en las calles.