Una violenta jornada se vivió en el municipio de San Julián tras una intervención conjunta de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana en un punto de bloqueo, acción que desencadenó el saqueo e incendio de la estación policial de la localidad por parte de los pobladores.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, informó que un grupo de comunarios ingresó de manera abrupta a las instalaciones policiales. Los manifestantes sustrajeron objetos de valor del interior del recinto antes de prender fuego a la infraestructura. Debido a la gravedad de los destrozos y a la falta de garantías, el municipio se encuentra actualmente sin presencia de las fuerzas del orden.
El reporte oficial de la intervención previa al ataque detalla un saldo de seis efectivos policiales heridos. Cuatro de ellos presentan impactos de bala, incluyendo a un uniformado cuyo estado es crítico y permanece en terapia intensiva. Los otros dos policías sufrieron lesiones severas causadas por pedradas durante los enfrentamientos.
A pesar de la escalada de violencia y la retirada de los uniformados, el comando de la Policía no descarta ejecutar una nueva intervención en la zona para restablecer el orden público en las próximas horas.