El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, manifestó el jueves su respaldo al gobierno del presidente Rodrigo Paz ante la crisis social que atraviesa el país. Mediante un mensaje difundido en la red social X, el funcionario advirtió que su país mantiene una vigilancia estrecha sobre los acontecimientos internos y exigió que el territorio boliviano evite un retorno al dominio del "narcoterrorismo".
El pronunciamiento, que involucra al Departamento de Guerra y a la Coalición Anticartel de las Américas (A3C), rechazó cualquier intento de derrocar a la administración actual.
"Estados Unidos permanece atento. Bolivia no debe permitirse caer presa del antiguo statu quo de dominio narcoterrorista en la región", señaló Hegseth en su comunicado oficial.
En una demostración de respaldo conjunto, el secretario de Estado Marco Rubio reafirmó telefónicamente el apoyo de Washington al presidente Paz y confirmó el envío de asistencia humanitaria y logística para contrarrestar el desabastecimiento provocado por los bloqueos, maniobras que el Ejecutivo califica como intentos de desestabilización.
Esta postura diplomática y militar surge en el contexto del conflicto nacional, que ya acumula 36 días de movilizaciones y bloqueos organizados por sindicatos, campesinos y federaciones, quienes exigen la renuncia del mandatario.
El secretario de Guerra enfatizó que su país continuará apoyando a Bolivia y concluyó con una advertencia directa: "Vamos a disuadir a los narcoterroristas de lucrarse con la muerte y la destrucción en nuestro hemisferio".