El presidente Rodrigo Paz arremetió contra el exmandatario Evo Morales y lo responsabilizó directamente por la crisis que atraviesa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, en medio de un nuevo episodio de confrontación política. A través de un mensaje público, el jefe de Estado cuestionó la legitimidad de Morales para opinar sobre la situación de la estatal y aseguró que su gestión dejó un sector debilitado y sin proyección.
Paz sostuvo que durante años se priorizaron intereses políticos por encima de la sostenibilidad energética, lo que según su versión derivó en la reducción de reservas y en un escenario crítico para el abastecimiento. En ese contexto, defendió las acciones de su gobierno y afirmó que el proceso de recuperación tomará tiempo, debido al impacto acumulado de administraciones anteriores.
Las declaraciones surgen luego de que Morales denunciara una supuesta estrategia para desprestigiar a la empresa estatal con fines de privatización. El intercambio de acusaciones se da en un momento sensible, marcado por problemas en el suministro de combustibles y un creciente debate sobre el futuro energético del país.