Una revisión interna encendió las alarmas en la Autoridad de Supervisión de la Seguridad Social de Corto Plazo (ASUSS). Lo que comenzó como auditorías rutinarias terminó revelando un escenario preocupante: fallas estructurales, documentos sin validez legal y personal sin la formación requerida.
Este martes, la institución informó que, tras analizar el periodo 2023–2025, se detectaron “serias irregularidades” en las auditorías médicas externas. Un informe técnico elaborado por sus propios profesionales evidenció que varios de estos documentos carecen de firmas autorizadas, un detalle que, en la práctica, los deja sin ningún respaldo legal.
Pero el problema no termina ahí. La investigación también identificó que 18 personas contratadas como auditores médicos no cumplían con los requisitos mínimos de formación, ya que no contaban con la certificación como especialistas en Auditoría Médica otorgada por el Colegio Médico de Bolivia.
El panorama se agrava con otro dato: 149 informes fueron emitidos sin firma ni sello oficial, comprometiendo tanto su validez jurídica como la seguridad institucional. A esto se suman 159 denuncias aún pendientes, configurando un total de 308 auditorías médicas externas que deberán ser revisadas y procesadas durante la actual gestión.
Ante este escenario, la ASUSS no descarta responsabilidades. La entidad anunció que iniciará acciones legales contra exfuncionarios presuntamente involucrados, con el objetivo de restituir la legalidad y recuperar la confianza en la institución.
Más allá de las cifras, el caso expone una debilidad crítica en un área clave del sistema de salud: el control y la fiscalización. En respuesta, la ASUSS aseguró que reforzará sus mecanismos de auditoría externa, prometiendo un cumplimiento más estricto de la normativa vigente.