El testimonio de un exchofer volvió a poner bajo la lupa la estadía de Evo Morales en Argentina durante su asilo político entre 2019 y 2020.
Aaron Uciel Cerles, policía argentino que trabajó como conductor del exmandatario, declaró ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal 2 que Morales no residía en un solo lugar, sino que se movía entre al menos tres domicilios en Buenos Aires. Aunque no pudo precisar todas las direcciones, recordó ubicaciones en Liniers y Olivos.
La declaración, realizada el 17 de este mes, forma parte de una investigación que busca esclarecer presuntos hechos de trata y corrupción de menores. En ese contexto, Cerles mencionó la presencia de una adolescente que acompañaba frecuentemente a Morales. Según su descripción, se trataría de una joven de entre 16 y 17 años, a quien él asumía como su hija.
El exchofer relató que la trasladaba junto al expresidente a distintos eventos, aunque afirmó no haber observado situaciones irregulares durante el tiempo que cumplió esa función. También señaló que, en ocasiones, la madre de Morales estaba presente en los lugares donde se hospedaba.
Cerles explicó que su trabajo se dio en el marco del asilo político otorgado por el gobierno de Alberto Fernández, que dispuso una custodia fija para el exmandatario boliviano.
Consultado sobre otros nombres vinculados al caso, el testigo negó conocer a Noemí Meneses Chávez y aseguró no haber escuchado referencias a ella mientras trabajó como chofer.
La estadía de Morales en Argentina se produjo tras su renuncia a la presidencia de Bolivia, en medio de una fuerte crisis política y denuncias de fraude electoral en los comicios del 20 de octubre de 2019, posteriormente respaldadas por un informe de la Organización de Estados Americanos.